Biblioteca Enrique Gil

Martes románticos

Una cometa de plata

El editor frente a sus erratas. Nota breve a modo de autocrítica.

Mientras los políticos cierran o amañan sus pactos, algunos que nos dedicamos a las letras o a la farándula, gentes de mal vivir, frikis que leemos poesía, hablamos del grupo consonántico "rn" y sus devastadoras consecuencias semánticas.

Compartía la sobremesa con Juan Carlos Mestre, Miguel A. Varela y una divertida pareja de enamorados coreanos, de Corea del Sur para ser más exactos. Salió al ruedo Enrique Gil, entre risas y cosas que no son de contar en este patio de vecindad, y, a propósito de la edición en inglés de El Señor de Bembibre, recordé cómo el riguroso traductor, Alonso Carnicer, detectó una errata de traducción imposible: "Doña Beatriz le regaló [a Cosme Andrade] unas preciosas ajorcas de oro y pedrería para su esposa, y don Alonso le hizo presente de un hermoso tren de caza, con una COMETA primorosamente embutida en plata".

 Es imposible, me llamó una noche Alonso, una "cometa de plata". No vuela, añadió, y eso no tiene sentido en inglés. Ni en castellano, pensé yo, y después de cavilar a uno y otro lado del móvil, concluimos que el regalo de don Alonso al buen cazador Cosme hubo de ser "UNA CORNETA EMBUTIDA EN PLATA". Eso sí, primorosamente.

 ¿Y qué es un tren de caza -me preguntó-, de qué habla Gil? "Tren de caza" es algo tan inusual en castellano que en el CORDE de la RAE solo aparece citado una vez, ¡la de Gil!, de modo que estamos ante un hápax. Una web de cetrería apunta a un tipo de indumentaria. Don Alonso regala a Cosme un traje de caza y una corneta engastada en plata. Tiene sentido. "Some fine hunting gear...".

 Entonces, ¿qué escribió Gil y en qué momento la corneta se transformó en cometa, hasta que Alonso lo detectó? "El error se viene arrastrando en todas las ediciones", afirmé de memoria, mala memoria, a lo que Mestre, certero, repuso: ¿Has comprobado las ediciones anteriores?

 Creía haberlo hecho, sí, cotejé todas las ediciones anteriores para la edición de las obras completas que preparé en 2015 con ocasión del II Centenario de Gil en Biblioteca Gil y Carrasco, pero algo falló. Aparece CORNETA, correctamente, en la edición princeps de 1844, en la de Jorge Campos (BAE, p. 191) y en las de Picoche (Castalia, p. 364), Rubio (Cátedra, p. 384), Carnicer (Barral, p. 296) y Mestre (Austral, p. 420). Todas correctas, hasta que interviene, sin mi permiso -no cabe otra explicaciòn- el corrector posterior al escaneado, que cambia "rn" por "m". Yo le llamo la túrmix, al corrector, y aunque nunca lo uso en automático, porque sería corregir a tontas y a locas, a veces se cuela alguna errita.

 Y de estas cosas, y de otras que convendrá reservar, se habla entre amigos de las letras que se quieren al calor de la memoria de Antonio Pereira. Quien, a buen seguro, hubiera preferido una hermosa cometa de plata voladora.

[Ilustraciones: El blog de Mikel Burgui y la Gran Cometa de 1744, vía By Johann Georg Puschner (1680-1749).

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